Sea por una cosa o por otra, al final siempre muchas veces acabamos por necesitar un diccionario que nos traduzca lo que un compañero quiere decirnos. Bien por que se pasa de discreto - “Tenemos que hablar de esto y de lo otro para aquella cosa, ya sabes”- (este tipo de frases suelen ir acompañadas de gestos, guiños y demás), o porque utiliza acrónimos, abreviaturas o anglicismos, que vienen muy a cuento pero que te dejan completamente fuera de juego.
No estaría de más tener la típica tarjeta para sacar durante una reunión/ conversación y poder decir algo en la línea de - juego el comodín: “Habla más despacio y en cristiano” - aunque los que están en el turno de hablar tal vez querrían jugar el otro as: - “Levanta la mano cuando te pierdas y deja de fingir que te enteras de todo” -
Al final es una guerra de voluntades que van desde el “no me explico” hasta el “no te entiendo”… y de ahí que como parte de nuestra metodología de trabajo dediquemos un buen rato a animar a cualquiera que participe en una reunión con nosotros a no utilizar expresiones que pudieran considerarse “endogámicas”, o tenemos muy poca vergüenza a la hora de hacer una pausa para comprender completamente lo que se acaba de decir.
Como ejercicio, os pongo unas frases a traducir de la jerga que se puede escuchar en la oficina casi a nivel diario, alguna es más fácil que otra:
“Este wadus es buen”
“¿os hace un cañismo aquí abajo?”
“Un slaudo y buenso días” (aunque esto dicen algunos que es un grupo musical)
“Ha dicho somero”




