La extraña presencia el pasado viernes de una cantidad inusitada de elementos de bollería en la cocina de dnx (como demuestran la evidencia 1), unida a la masiva presencia de gente en las mismas dependencias en pleno proceso de degustación (evidencias 2 y 3), más el correo enviado por Mar comunicando que celebraba que se había casado y que por eso traía comida… me hicieron empezar a sospechar que algo ocurría en la oficina…
¡Por suerte, me deje de tonterías y llegué a tiempo de poder comprobar lo buenas que estaban las ensaimadas y felicitar a la celebrante!
Tampoco me quiero dejar en el tintero que esta semana hemos recuperado nuestra tradición de “traer cámaras a la oficina y que nos hagan una entrevista”, y en este caso será un monográfico sobre Humberto y la experiencia emprendedora en dnx, y todo esto durante la tercera reunión de estrategia de dnx, que para los que no lo sepan son reuniones donde todos estamos convocados y se nos da una lectura de “estado actual” de la empresa, se da pie a que se propongan “temas de conversación” previo a la reunión y, como dice Humberto, se vota con los pies, o lo que es lo mismo, el que se aburre se puede ir [Van tres reuniones sin bajas por aburrimiento, tal vez algún herido leve, pero nada grave]
Y respecto a la entrevista a Humberto, prometo hacerla pública en cuanto llegue a mis manos.





César Astudillo August 3, 2009
A mí, el convite por la boda de Mar me proporcionó un interesante ejemplo de sinestesia. Estaba en el despacho del fondo y empecé a oir ese ruido que hacemos cuando hay convite, y pensé: “Hmmm… ¡suena a bollitos!”